La Ingeniería Genética consiste en la alteración o manipulación de los genes de un organismo por medio de técnicas de biotecnología, pudiendo modificarlos, copiarlos o eliminarlos para conseguir un fin determinado. Aplicado a los humanos, permitirá la modificación de todo tipo de características y propiedades, revolucionando por completo la forma en la que se piensa en el cuerpo humano y rompiendo barreras tanto médicas como psicológicas y sociales.

En la medicina tiene un inmenso potencial para mejorar la calidad de vida de los pacientes, pudiendo tratar aquellas enfermedades que se conozca que puedan afectar a parientes del paciente. Esta tecnología permitirá la personalización completa de la medicina, permitiendo el cambio de la estructura genética del paciente para curar cualquier enfermedad que pueda presentar.

El Experto de Ingeniería Genética para Medicina Personalizada es el profesional de la medicina encargado de trabajar con el uso de las diversas técnicas de ingeniería genética para el tratamiento de sus pacientes. Debe tener amplios conocimientos sobre medicina y biología humana, pero además debe comprender los usos de la ingeniería genética, así como beneficios y posibles efectos adversos. Tomará las decisiones finales sobre el tipo de tratamiento que recibe el paciente y la tipología de personalización genética que se usará en este. Además, supervisará que los tratamientos personalizados no produzcan ningún efecto adverso a la persona que los recibe.

La medicina personalizada se basa en gran medida en la composición genética de cada persona, pudiendo adaptar los tratamientos y medicinas que se emplean a las condiciones de cada individuo. Por esta razón, las técnicas de ingeniería genética resultan más que necesarias. El CEIBA (Consortium of the Ibero-American Network of Pharmacogenetics and Pharmacogenomics), por ejemplo, ha realizado un estudio evaluando a 6060 adultos de 12 países en todo el mundo, para evaluar el efecto de productos farmacogenéticos, dependiendo del fenotipo y localización geográfica de enzimas metabólicas, encontrando diferencias considerables entre cada grupo.

Por tanto, el potencial demostrado por la ingeniería genética en medicina ha ido cobrando mucho peso, razón por la cual la necesidad de profesionales con estos conocimientos crecerá un 25% entre el 2014 y 2024, según datos recogidos por el U.S Bureau of Labor Statistics (BLS). De hecho, instituciones como la Unión Europea, han invertido más de 50 millones de euros en apoyarla, y el Gobierno Británico predice que solo en este país podría haber más de 18.000 nuevos empleos en la terapia genética y molecular para 2030.

Económicamente, se calcula que la tasa de crecimiento anual de esta industria será de cerca del 15% entre 2018 y 2027, alcanzando un valor de algo más de 5 mil millones de euros únicamente en el ámbito de la edición genética. Esta tecnología permite estudiar a los pacientes en una dimensión más profunda que la convencional para identificar el riesgo de padecer enfermedades genéticas como cáncer y alzheimer, y buscar nuevas técnicas para curarlas. En junio de 2019, la empresa biotecnológica Bluebird recibió aprobación para su terapia genética Zynteglo, para tratar una enfermedad congénita llamada beta-talasemia.

ITINERARIO EDUCATIVO

  • Técnico Superior en Laboratorio Clínico y Biomédico
  • Grado en Medicina
  • Máster en Genética
  • MOOC Personalized Medicine